Una reforma parcial interviene solo en parte de la vivienda (por ejemplo, el baño o la cocina) sin tocar el resto. Es más rápida y económica que una reforma integral.
Ejemplos habituales son reformar la cocina o cambiar la bañera por ducha.
Una reforma parcial interviene solo en parte de la vivienda (por ejemplo, el baño o la cocina) sin tocar el resto. Es más rápida y económica que una reforma integral.
Ejemplos habituales son reformar la cocina o cambiar la bañera por ducha.